
Ultimas declaraciones del caracol:
-Encima de que soy baboso, arrastrado y cornudo me obligan a vivir dentro de una pecera.
Esta declaración fue tomada el mes pasado cuando dicho caracol con su pareja fueron encerrados en una pecera de 60 cm de alto para un experimento del club de ciencias René Favaloro.
Luego de muchas investigaciones previas tres miembros del club transplantaron flores de "conejito" y yuyos mal llamados "treboles" en una pecera previamente acondicionada para el encierro. -¡Gran hermano un poroto al lado nuestro!- declaro uno de los organizadores -nosotros no vamos a limitarnos con solo tres meses, esperamos que nuestro proyecto se mantenga por lo menos por dos años.-
La construcción de la pecera fue un trabajo duro, se tuvo que investigar material por material el que le daria mejor permeabilidad al suelo sin afectar al ecosistema en el transcurso de tiempo. Se similaron una a una las capas del suelo de forma que permitiera el justo paso del agua (y no se provocara un pantano) y nutrientes. El horizonte A fue reemplazado por el vidrio de la pecera, sobre el se formo un rio subterráneo y luego piedras de construcción semejando el horizonte B. Sobre esto se armo una capa de arena y perlita que absorviera el agua y evitara el terreno pantanoso, para luego incluir el humus que permitiria el crecimiento de las plantas.
Se germinaron porotos, lentejas y garbanzos en distintos frascos que fueron transplantados, junto con los llamados "conejitos", pasto de plaza y distintos yuyos que alimentaran a los caracoles durante su estadía en la pecera. Estas plantas fueron especialmente elegidas por albergar nitrobacter en sus raíces (bacterias que sintetizan el nitrogeno de la atmósfera permitiendo la absorción de las plantas y completando el ciclo del nitrógeno).
Los organizadores del proyecto, hasta ahora denominado "modelo de microecosistema terrestre cerrado", se encuentran redactando el trabajo que presentaran en la feria de ciencias a realizarse en octubre. Mucha suerte!!!!